Brasil: El Gigante Indiscutible del Café Sostenible y de Especialidad

Brasil no es solo el mayor productor de café a nivel global; es una potencia que ha logrado equilibrar la producción masiva como «commodity» con un liderazgo envidiable en la exportación de cafés sostenibles. Con una presencia que alcanza los 120 países, el origen brasileño ha sabido posicionarse gracias a una gama de sabores y aromas tan amplia como su propio territorio.

A diferencia de otros orígenes, Brasil no solo mira hacia atrás para honrar su historia, sino que apuesta firmemente por la ciencia y la sostenibilidad para asegurar un futuro viable ante los retos climáticos y la demanda de mercados exigentes como el asiático.

Un Motor Económico con Rostro Humano

La caficultura es un pilar fundamental de la economía brasileña, generando ingresos y estabilidad para aproximadamente 265.000 productores. Aunque el país es conocido por sus vastas extensiones de terreno, la realidad del campo es diversa:

  • Distribución de la tierra: Alrededor del 72% del café producido proviene de fincas de pequeños y medianos productores.

  • Alcance territorial: El cultivo se extiende por 12 de los 26 estados brasileños, además del Distrito Federal, sumando un total de 2,2 millones de hectáreas en producción.

  • Regiones clave: Estados como Minas Gerais, Espírito Santo, São Paulo, Bahía y Paraná representan el 96% de la producción nacional.

La Ciencia Detrás del Grano: El Legado del IAC

Gran parte del éxito brasileño se debe a la investigación constante. El Instituto Agronómico de Campinas (IAC), fundado en 1874, ha sido la pieza angular en el desarrollo de nuevas variedades que hoy son famosas en todo el mundo.

Del laboratorio del IAC han surgido varietales icónicos como el Catuai, Mundo Novo, Caturra e Icatu. Más recientemente, el varietal Arara ha ganado una popularidad increíble debido a su alta resistencia a la roya y otras plagas, ofreciendo además cualidades sensoriales que muchos catadores comparan con el prestigioso café Geisha, logrando puntuaciones superiores a los 90 puntos en la escala BSCA.

Incluso se trabaja con la mirada puesta en el futuro: ya se están desarrollando investigaciones para producir café descafeinado directamente desde la planta, con proyecciones para el año 2029.

Diversidad en Taza: Arábica, Robusta y Denominaciones de Origen

Brasil tiene la capacidad única de ofrecer un catálogo de varietales casi inagotable debido a su diversidad de altitudes, climas y relieves.

  • Variedades Arábicas: Predominan perfiles dulces, con notas achocolatadas o a frutos secos, acidez baja y cuerpo medio-alto.

  • Variedades Robustas (Conilon): Se caracterizan por tener un mayor cuerpo y amargor, siendo Brasil un referente mundial también en este segmento comercial.

  • Denominaciones de Origen (DO): Para proteger la identidad de sus mejores granos, el país cuenta con Denominaciones de Origen reconocidas, como Caparaó (ES/MG), Región Cerrado Mineiro (MG), Mantiqueira de Minas (MG), Matas de Rondônia (RO) y Montañas del Espíritu Santo (ES).

La estructura detrás del éxito: Hacienda vs. Pequeño Productor

A diferencia de otros países donde la producción está fragmentada, en Brasil existe una coexistencia estratégica que permite abastecer todos los niveles del mercado. Las grandes haciendas han perfeccionado la mecanización y el uso de tecnologías de precisión, lo que les permite mantener una oferta constante de granos de alta calidad para exportación masiva. 

Sin embargo, el corazón del sector sigue siendo humano: aproximadamente el 72% del café nacional es cultivado en fincas de tamaño pequeño y mediano, donde el manejo es más personal y orientado a micro-lotes de especialidad. Esta dualidad asegura que Brasil pueda exportar cerca de 20 millones de sacos anuales solo en la categoría de café arábica, manteniendo siempre un remanente importante para el consumo doméstico, que es uno de los más altos del mundo.

Un abanico de perfiles: Notas que conquistan el mundo

La riqueza sensorial del café brasileño es consecuencia directa de su geografía diversa. En regiones como Minas Gerais o São Paulo, la altitud y el rango de temperatura permiten que el grano desarrolle notas dulces y equilibradas, con una acidez baja que es muy buscada por los tostadores internacionales para crear mezclas con cuerpo y estabilidad. 

Los varietales como el Obata o el Arara no solo ofrecen resistencia a enfermedades como la roya, sino que han sorprendido en competiciones internacionales por su complejidad, presentando notas que van desde los frutos secos y el chocolate hasta matices frutales más delicados. Con 15 regiones identificadas con sellos de origen y calidad, el café brasileño ha dejado de ser visto como un simple producto básico para ser tratado como un vino de alta gama, con trazabilidad completa y un respeto profundo por el terruño.

Cifras de un Líder Mundial

El mercado de cafés de especialidad no deja de crecer en Brasil. Se estima que el 24% de los cafés producidos son sostenibles y un 74% entran en la categoría de cafés especiales.

En términos de volumen, a pesar de las variaciones climáticas de los últimos años, Brasil mantiene cifras impresionantes. En 2022, la producción alcanzó los 50 millones de sacos, y las estimaciones para el cierre de 2023 se situaban en torno a los 54 millones de sacos de 60kg.

Brasil ha demostrado que ser el mayor productor no está reñido con ser el mejor en calidad. Su modelo, que combina la fuerza de las grandes haciendas con la dedicación de los pequeños caficultores, sumado a un respaldo científico de primer nivel, garantiza que el café «Made in Brasil» siga siendo el estándar de oro de la industria global por muchas décadas más.

Suscríbete ahora y accede a contenidos exclusivos para los profesionales del café.

Comparte:

Última Revista

Más publicaciones

Suscríbete a la Newsletter